Aug 24, 2017 Last Updated 1:51 AM, May 23, 2017
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E–learning, opción por explorar entre las pymes

Linda Sharon Gutiérrez Cárdenas

La actitud de los directivos de pequeñas y medianas empresas (pymes) es probablemente el factor más determinante en el escaso uso y desarrollo de la tecnología para el aprendizaje. A pesar de que los métodos empleados para evaluar las necesidades de una organización suelen ser diversos y sin un patrón determinado, la mayoría de este tipo de organismos carece de formadores internos calificados.

Muchas pymes desean distanciarse de las instituciones y del tipo de educación que imparten, pues a pesar de una tendencia a la flexibilidad en la capacitación profesional, todavía no logran satisfacer sus requerimientos. Por su parte, los directivos suelen buscar una formación de última hora, para la que necesitan materiales de aprendizaje y métodos innovadores, cuyos procesos actuales de desarrollo y distribución plantean problemas. Otro problema aparece cuando su intención es ahorrar, o no cuentan con un presupuesto adecuado; son muchas las empresas que afirman no poder seguir costeando la formación presencial y perciben el ‘aprendizaje electrónico’ o e–learning como una forma potencialmente económica y eficaz para la formación de última hora.

Este escaso apoyo por parte de los directivos a la introducción de cualquier tipo de formación ha sido demostrado por diversos estudios, y lo más sorprendente es que también demuestran que las pymes o sus directivos apenas fomentan el desarrollo del e–learning; aparentemente, su uso no parece ser una cuestión primordial para las redes en las que participan estos organismos.

Contenidos locales, ausentes

El acceso a los materiales de aprendizaje es un aspecto fundamental en el desarrollo y la implantación del e–learning en las pymes. En México, es casi inexistente la producción de contenido educativo procedente de fuentes confiables y respaldado por alguna institución educativa o empresa de capacitación profesional. Los pocos programas y materiales existentes suelen abarcar el ámbito de las tecnologías, sobre todo el uso de paquetes de software estándar —por ejemplo, Office de Microsoft—, las actividades de gestión —como liderazgo o marketing— y la enseñanza de idiomas. Fuera de estas temáticas, la oferta es muy limitada; evidentemente, estos productos están dirigidos básicamente a técnicos, profesionistas y personal de administración.

La situación se agrava con el hecho de que muchos de los contenidos son en inglés y la mayor parte de los estudiantes necesitan materiales en su propio idioma. Existe un creciente debate sobre la globalización y la localización de software y material de aprendizaje, cuya traducción es una tarea complicada que implica importantes adaptaciones culturales.

e learning world 01Nuevos paradigmas

El verdadero reto consiste en dejar de pensar en términos de los paradigmas existentes de aprendizaje. Sería conveniente empezar a analizar la naturaleza del conocimiento informal frente al formal; sin embargo, hasta ahora el e–learning se centraba en este último y en la reproducción de cursos tradicionales a través de medios digitales. No obstante, la mayoría de los estudios realizados sugieren que, al menos para los trabajos especializados, el primero es el conocimiento más importante en las pymes. La cuestión es cómo se pueden utilizar los sistemas y las arquitecturas del e–learning para favorecer el desarrollo de ambos y su transmisión.

Un segundo punto que hay que tener en cuenta es la tensión existente entre el aprendizaje individual, que el e–learning tiende a favorecer, y el carácter social de la enseñanza más tradicional. Esta última ha sido reconocida como un importante motivador e impulsor para muchos alumnos, pues un entorno social positivo puede mejorar la eficacia del aprendizaje y permitir una gama más amplia de metodologías.

En tercer lugar, si desarrollar nuevos conocimientos y compartirlos es importante para las pymes y los recursos electrónicos deben ser un medio para conseguirlos, debemos analizar la naturaleza de las interacciones en el e–learning y desarrollar nuevos procesos y soluciones. Para esto es necesario un cambio de tendencia hacia un nuevo paradigma de formación continua, basado en la aplicación de nuevos principios de trabajo.

Un cuarto aspecto, y quizá el más importante, se encuentra en la cuestión de cuál es el problema que el e–learning está intentando resolver. ¿Es benéfico para las pymes en la fase actual de desarrollo técnico y pedagógico? Evidentemente las pymes utilizan la tecnología para acceder a la información, pero consideran este proceso como algo muy distinto de contratar programas de e–learning. Algunas pymes creen que lo necesitan, pero no saben para qué; en muchos casos se ven arrastradas por la necesidad de utilizar las nuevas tecnologías de la información, pero la falta de integración está frenando su progreso.

Cuestión aparte es cómo convencer a los propios empleados, más que a sus jefes, para que utilicen las nuevas tecnologías de aprendizaje y conciliar las necesidades de aprendizaje individuales con las colectivas. Es decir, ¿cómo podemos resolver la paradoja de proporcionar placer, sustentabilidad y beneficio al mismo tiempo?

 

Recomendaciones para pymes

1. Fomentar la cultura de aprendizaje. Esta es la cuestión más crítica en las pymes, pues requiere de emprender acciones que implican a una gran variedad de actores, así como a las propias pymes. Se trata de una estrategia a largo plazo, sin la cual no podría tener éxito ninguna iniciativa basada en el e–learning.

2. Movilizar a los directivos de las pymes. Dentro de este enfoque es especialmente importante movilizar a los directivos de las pymes a través del desarrollo y el apoyo de redes sectoriales, regionales y de aprendizaje.

3. Prestar especial atención al desarrollo organizacional. El e–learning no debe considerarse un problema o un objetivo en sí. De hecho, el enfoque actual, centrado en el aprendizaje y la formación puede resultar poco útil, sobre todo en vistas del carácter vago e impreciso de los discursos sobre la formación continua; debe abordarse en el contexto del desarrollo organizacional, incluyendo un mayor apoyo a las pymes para la introducción de nuevas formas de organización del trabajo y de nuevas tecnologías en el centro de trabajo.

4. Dar soporte a las redes como nuevo paradigma de desarrollo. Las redes deben considerarse un nuevo paradigma de desarrollo, el modo en que los responsables políticos y de planificación enfocan actualmente el aprendizaje todavía refleja un ‘modelo de la era industrial’, en el que la formación continua se considera simplemente ‘más de lo mismo para más gente’.

5. Desarrollar un enfoque diferenciado. Debe estar más variado culturalmente, pues ‘la talla única no es la adecuada para todo el mundo’. En lugar de adoptar una perspectiva general en la introducción del e–learning en las pymes, es preciso que se reconozcan las diferentes necesidades de los distintos sectores y las distintas regiones.

6. Identificar los desencadenantes de cambios. Es importante identificar los factores que actúan como catalizadores y favorecen una cultura de aprendizaje. Éstos varían con el tiempo, según el sector y la región; una vez localizados se necesitan estructuras que emprendan acciones inmediatas a corto plazo para aprovechar las oportunidades.

 

Sería benéfico apoyar más proyectos pequeños establecidos en comunidades de práctica y que se ejecutaran de forma más intensa en periodos de tiempo más cortos. Siempre centrados en el aprendizaje basado en el trabajo, y no en impartir cursos a distancia ni en aulas virtuales que tengan como objetivo el desarrollo y el aprovechamiento de procesos de aprendizaje informales, en lugar de recurrir a materiales de aprendizaje externos para ofrecer programas de formación, los desarrolladores o formadores deberían centrarse en los empleados de las pymes como proveedores (o transmisores) de conocimiento.

En conclusión, consideramos que el desarrollo de competencias en las pymes depende de los conocimientos, la experiencia y las actitudes de los propios empleados de las pequeñas y medianas empresas.

Perfil: Linda Sharon Gutiérrez Cárdenas, directora de e–learning en Aras —empresa enfocada a la capacitación en línea—, es licenciada en ciencias de la informática por el Instituto Politécnico Nacional (IPN), con una especialidad en nuevas tecnologías aplicadas a la educación en la Universidad Anáhuac. Para mayor información visite http://www.aras.com.mx. Su correo electrónico es: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Última modificación Martes, 21 Marzo 2017 19:03