Home Tags Posts tagged with "gestión"

gestión

La innovación en la mercadotecnia de la industria farmacéutica

Cesar Amador Díaz Pelayo

En el campo de la mercadotecnia hay diversos enfoques y comportamientos; no es lo mismo aplicar estrategias para lanzar al mercado alimentos o bebidas, que las que se utilizan en la rama hotelera o específicamente en la industria farmacéutica. La psicología del individuo según las teorías del comportamiento del consumidor responde a los estímulos y percepciones que se organizan en las estrategias de comunicación, es decir, los componentes de una idea publicitaria o promocional.

Además, cada tipo de bien o servicio requiere de tácticas específicas para motivar la conducta de compra (diseño, canal de distribución, precio, entre otras variables). En el caso de la industria farmacéutica, una acción que impacta positivamente al mercado es el lanzamiento de innovaciones y nuevos productos, así como ser los últimos en sacar a la luz dichas innovaciones.

Por ello, la capacidad de innovación de la industria farmacéutica debe ser una constante para poder posicionarse en el mercado y lograr el liderazgo, por ende altas ventas. Cabe destacar que a diferencia de otros tipos de mercadotecnia, la farmacéutica tiene una conexión emocional con los consumidores: emite un mensaje creativo y funcional, sin dejar de lado la sensibilidad de los individuos.

El efecto de la abundacia

Los medicamentos nuevos deben presentar beneficios superiores o que rebasen las expectativas de los consumidores, pero ser nuevo no es la única razón para convencer al consumidor. El reto actual de la industria farmacéutica es saber comunicar las diferencias y beneficios que ofrece el fármaco, de igual forma lograr su rápido posicionamiento, colocarse como líder en su tipo y evitar la competencia de otra marca con innovación.

En la actualidad una de las tendencias que se encuentra en el campo de la mercadotecnia es la confusión, debido a la sobreexposición publicitaria por saturación de miles de productos que invaden los anaqueles, y todos son ofrecidos como los mejores. En la rama farmacéutica sucede lo mismo, los agentes o representantes de los laboratorios trabajan arduamente entregando a médicos y especialistas infinidad de muestras para ‘testearlas’ con los pacientes, lo que provoca que médicos y pacientes entren en un estado de confusión ante la múltiple cantidad de ofertas, comportamiento que provoca otra de las tendencias existentes en el mercado actual: la sobrecomunicación.

Según la Asociación Mexicana de Agencias de Publicidad Farmacéutica (AMAPF), la industria del medicamento privado en México tiene un valor que asciende a los 14 mil millones de dólares, que equivalen al 10% del producto interno bruto (PIB) nacional. Por región, el mercado mexicano farmacéutico ocupa el segundo lugar como el más grande en América Latina y el noveno a nivel mundial. Con estas cifras, los expertos en mercadotecnia han centrado sus ojos en la industria farmacéutica en México puesto que ha cobrado gran relevancia en los últimos años, gracias a que el sector médico y los profesionales de la salud se han valido del impacto de estas estrategias para ofrecer confianza y seguridad al mercado sobre los tratamientos y medicamentos que prescriben a pacientes con determinados padecimientos o enfermedades.


Una característica de la mercadotecnia es la confusión debido a la sobreexposición publicitaria. La alternativa es una campaña sinérgica, individualizar de acuerdo con las necesidades, las diferencias y beneficios, e involucrar a toda la cadena de consumo.


El punto focal para el diseño de una estrategia

En materia de publicidad farmacéutica las agencias especializadas afirman que existen muchas regulaciones y poca inversión en el área, en comparación con Estados Unidos, en donde el financiamiento que se destina a la industria es mayor. Sin embargo, en la última década en México se está fortaleciendo a pesar de las medidas regulatorias.

Podemos señalar que para lograr un buen programa de mercadotecnia en el ramo se requiere: (1) innovación, (2) inversión, (3) integración de una campaña sinérgica, (4) capacidad de individualizar de acuerdo con las necesidades de cada país y (5) capacidad de informar a toda la cadena de consumo.

Actualmente existen en el mercado mexicano productos libres de prescripción médica para padecimientos comunes, así como medicamentos de prescripción. Éstos últimos son denominados de esta manera debido a que para su venta requieren ser prescritos por un médico por su nivel de especialidad, lo que comúnmente conocemos como ‘prescrito bajo receta médica’, ya que la regulación sanitaria la estipula para su venta.

Fórmulas avanzadas

Esta regulación, desde su implementación en el país para antibióticos y otros medicamentos, golpeó fuertemente a las farmacéuticas y a las estrategias de mercadotecnia que habían generado innumerables impactos publicitarios en los medios masivos de comunicación, y como efecto se incrementaron entre los consumidores los problemas por automedicación.

Sin embargo, el efecto de la regulación ha traído beneficios a la industria, más a los consumidores: mayor comodidad en el consumo, menores efectos colaterales, rapidez de acción y efecto prolongado. Además, los laboratorios se han visto obligados a trabajar arduamente en investigación y desarrollo de nuevos productos, una de las funciones básicas de la mercadotecnia. Es justamente con la innovación con la que enfrentan los retos en el mercado.

La innovación se percibe por el consumidor como una tangible más que forma parte del producto, pero se debe reconocer que no necesariamente es la variable que garantiza el éxito de ventas. Un ejemplo de ello es que los tradicionales medicamentos para padecimientos leves (dolor de cabeza, diarrea, resfriados), los analgésicos, que en años no han revolucionado, siguen posicionados como líderes. Así, el consumidor al desconocer las nuevas tendencias de la industria, por estar sumido en un consumo tradicional, pierde la oportunidad de acceder a productos más efectivos, diseñados con tecnología y formulas avanzadas que la farmacología ofrece.

Elementos a considerar

Los expertos sugieren para realizar una buena estrategia promocional y alcanzar por parte de la industria farmacéutica un buen posicionamiento, diseñar un plan de mercadotecnia mediante los siguientes pasos:

Conocer el segmento de mercado: los productos farmacéuticos son diversos y complejos, actúan siempre de manera personal o individual. Por lo cual se debe conocer a fondo quiénes son los consumidores y qué requieren específicamente de cada producto. Con esta información se puede generar una campaña de comunicación más eficiente, destacando los beneficios de cada producto, acorde a las necesidades del consumidor.

Generar impacto: la mercadotecnia farmacéutica debe generarse a partir de razones o motivos de compra, es decir, ser racional. Buscar elementos que provoquen que los consumidores se acerquen al producto en busca de los beneficios ofrecidos mediante el factor emoción–razón.

Implementar ideas que provoquen la diferencia: en un mundo plagado de estrategias publicitarias tan competidas por firmas que ofrecen soluciones perfectas, la idea publicitaria debe basarse en los beneficios reales del producto y mediante argumentos emocionales para provocar la conexión con el público objetivo.

Diseñar una estrategia: se sugiere dirigirse con cautela al mercado al cual se desea llegar. Primero: se analiza y destacan los beneficios del producto que se va a lanzar; segundo: se debe proponer una forma inteligente de venderlo, buscar las formas, los canales y los apoyos de venta.

La mercadotecnia farmacéutica en nuestros días ofrece a los individuos no sólo una forma de curar enfermedades, promueve también un estilo de vida saludable, ‘la tendencia healthy’ que hace a los consumidores más conscientes sobre el cuidado de su salud. Según reportes de la Revista Forbes en México, la publicidad farmacéutica se ha fortalecido en los últimos años, gracias a factores como: la innovación, aplicación de las nuevas tecnologías, desarrollo de aplicaciones y programas para pacientes, entre otros factores.

La innovación: ser el primero y permanecer

A nivel global, la industria farmacéutica líder se mantiene en el mercado por su capacidad de innovar a través del desarrollo y la investigación de nuevos productos. Pero la estrategia no es nada fácil, expertos en farmacología argumentan que de cada diez mil moléculas que se analizan con fines de crear nuevos fármacos, sólo una puede ser desarrollada para crear un nuevo medicamento.

Es por ello que la ventaja competitiva de la industria continúa siendo la innovación, sobre cualquier otra variable de mercadotecnia, así como la forma de invertir en los nuevos fármacos para lanzarlos al mercado. Esta última condición es donde la inversión tiene que garantizar el posicionamiento inicial, puesto que el efecto de lanzamiento tiene que ser duradero y consistente.

En México, la industria farmacéutica sigue considerándose conservadora en la inversión inicial, puesto que las formas de difundir las estrategias de comunicación continúan siendo tradicionales y conservadoras como la misma industria a diferencia de otros países. Son escasas las ocasiones en que se superan los esquemas empleados, tal es el caso de las promociones realizadas por los representantes médicos en los consultorios, así como los contenidos de los anuncios en revistas especializadas, que se dirige de sólo a médicos y especialistas.

En conclusión, en este tipo de giro empresarial se cumple perfectamente con la mezcla de mercadotecnia, pero se requiere incrementar la creatividad y desarrollar nuevos contenidos, por ejemplo, usar plataformas digitales y emplear la mercadotecnia de proximidad, ya que como se mencionó, el uso de los fármacos responde a necesidades individuales y varía de un consumidor a otro, de una región a otra y de un país a otro. Actualmente el consumidor está más informado, tiene acceso a más medios y formas para solucionar sus necesidades (incluidas las de salud) opta por una vida más equilibrada y estas nuevas variables deben ser consideradas por la industria, por los expertos en mercadotecnia. Innovar es también sinónimo de creatividad y a la industria farmacéutica le falta agregarle este ingrediente a sus planes y programas.

 

Perfil:

Cesar Amador Díaz Pelayo es doctor en dirección y mercadotecnia por la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, con maestría en administración por la Universidad de Guadalajara. Es profesor universitario en nivel licenciatura y maestría, y consultor; preside la Academia de Mercadotecnia y Negocios Internacionales, representante de la Dirección del Sistema de Gestión de Calidad, certificado por la Norma Internacional ISO 9001:2008 en el Centro Universitario de la Costa Sur, Universidad de Guadalajara. Autor de los libros: Aplicaciones marketing: un enfoque desde casos mexicanos y El seguimiento de egresados instrumento para mejorar la calidad de los programas educativos. Se puede contactar a través de cesaram@cucsur.udg.mx.

septiembre 20, 2018 0 comment
0 Facebook Twitter Google + Pinterest
Capacitar, entre la evolución de la tecnología y la brecha generacional

Luis Fernando González Aspuru

Las tendencias de capacitación de personal de hace 20 años se transmitían principalmente a través de PowerPoint. Eran extremadamente teóricas, con poco dinamismo y sin tomar en cuenta la andragogía (educación para adultos). Al no tener acceso a la información como se tiene ahora, en ese entonces lo más importante era el contenido. Naturalmente, tenía virtudes (contenido original muy fundamentado y teórico —es decir, dirigido a una aplicación indistintamente del origen del público—) y defectos (poco dinamismo, bajo nivel didáctico y con base en programas de corto plazo).

El tiempo ha marcado la evolución y actualmente se han integrado dos variables muy importantes: la tecnología y la brecha generacional. En cuanto al primer factor, el acceso a la información a través de internet y la conectividad que permite la transmisión de voz y video en tiempo real. Eso hace que la capacitación tenga la modalidad blended (mezcla), es decir, presencial, virtual y digital (e–learning).

Por su parte, el aspecto general comprende que la forma de aprender de las generaciones actuales es diferente —las generaciones ‘Z’ y millenials no aprenden de la misma forma que la generación ‘X’—. Esto hace que la formación requiera elementos lúdicos, tecnológicos y dinámicos, muy diferentes a los que se utilizaban en el pasado. Además tenemos mobile learning para dispositivos móviles, accountability learning en donde los participantes son responsables de su propia capacitación, etc.

Etapa de transición

Los obstáculos (incluyendo las posibles resistencias al interior de las empresas) para que se modificaran los antiguos modelos de capacitación, no se han vencido aún en su totalidad. En este sentido tenemos tres tipos de empresas:

Compañías que se resisten al cambio

Siguen aplicando los modelos de capacitación del pasado, alegando que los montos de inversión son muy altos y/o que su equipo no está preparado para cambiar.

Empresas integradas al cambio

Cierto que asumen el cambio como un factor de actuación al interior de la organización, siguiendo formas (fórmulas) rápidas. Lamentablemente, no toman en cuenta el change management. Lo anterior significa que aplicaron e–learning, por ejemplo, pero sin los procesos adecuados para adaptar correctamente el conocimiento y solidificarlo para uso cotidiano. Terminan, pues, con un híbrido no controlado.

Organizaciones de integración dinámica

Se trata de aquéllas que han ido integrando las nuevas tendencias de una forma contundente y responsable. Se han preocupado de hacerlo enfrentando con apertura la resistencia al cambio y teniendo en cuenta su mezcla generacional.

Dos variables marcan la evolución organizacional: tecnología y brecha generacional. Los factores a dominar son: internet, conectividad, tiempo real, aprendizaje combinado (blended), e–learning y dinamismo presencial/virtual.

 

Los factores de solidificación

Creemos que nos encontramos en una etapa de transición con respecto a los modelos de capacitación y que falta poco para completar la primera fase. Entre los elementos que deberán de adecuarse se encuentran:

—consolidación de las generaciones en las empresas,

—consolidación e implementación de la tecnología actual de una forma masiva,

—aceptación de los directivos de que la capacitación es hoy más que nunca una inversión deseable y benéfica si se desarrolla de manera precisa, con un ritmo acorde al funcionamiento de la organización y con una perspectiva sistémica; en caso contrario, será un gasto que eventualmente podrá reportar ventajas.

Definitivamente la tecnología jugará un factor fundamental en este proceso. Naturalmente se irán integrando nuevas generaciones (desconocidas hasta ahora) a los lugares de trabajo. Los millenials comenzarán a tener puestos de decisión e influencia. Por último, la globalización e integración cultural de las naciones podría impactar fuertemente en los modelos de capacitación. Tendremos mayor capacitación individual, remota y flexible.

 

Perfil:

Luis Fernando González Aspuru es fundador y director general de Asgar Corporation. Es ingeniero con diplomados en ingeniería financiera, calidad total, mercadotecnia y alta dirección. Cuenta con certificación en six sigma, life pilot navigator, y sales partners trainier, FACS (Berkley, CA). Ha sido ponente en diversos medios y conferencias internacionales y nacionales. Asimismo es presidente y miembro de EO Mexico City. Asgar es una empresa de formación corporativa donde se aplican las actuales técnicas de capacitación, desarrollando tendencias nuevas para implementar en empresas con base en el convencimiento de que a través del crecimiento y el cambio en las personas se obtendrá una sociedad más educada, justa y rica en el futuro.

septiembre 20, 2018 0 comment
0 Facebook Twitter Google + Pinterest
Planificar ante lo inesperado, cuestión de vida o muerte para las empresas

Mario Ureña

La frase ‘a mí no me va a pasar’ ya carece de valor. Tomar conciencia de los riesgos implica reconocer la necesidad de prevenir para seguir funcionando aún en medio de un escenario de adversidades. Desastres naturales, terremotos, explosiones, ataques cibernéticos y terrorismo, son los riesgos latentes que pueden afectar la continuidad de las instituciones tanto públicas como privadas de manera directa. Las pérdidas por irrupciones de esta naturaleza son incuantificables, los últimos estudios hablan de miles de millones de pesos, y las estadísticas indican que casi la mitad de las empresas que son afectadas por un desastre van a la quiebra dentro de los cinco años siguientes a la ocurrencia del evento.

En concreto, un estudio realizado en conjunto por BSI y BCI (sigla en inglés de Instituto de Continuidad del Negocio) señala que “la exposición al riesgo varía de acuerdo al sector. La proporción de las cadenas de suministro expuestas se ha incrementado, los riesgos altos o severos de desastres naturales son mayores en el sector de la ropa (85.6%), el automotriz (53%) y el aeroespacial (51%), los cuales tienen una alta proporción de manufactura y abastecimiento de materias primas basados en regiones política y geográficamente inestables.

Los sectores que más adoptan la automatización de procesos son los que suelen integrar un sistema de gestión de la continuidad del negocio; la mayoría de los casos, en sus áreas de tecnología. No obstante, en materia de riesgos no importa el tamaño del negocio ni su tipo, si presta un servicio o produce algún bien, si apenas se inicia o ya está consolidado. Desde grandes organizaciones mundiales hasta pequeñas empresas, todos requieren continuidad del negocio.

Existen programas de apoyo a la continuidad de negocio que empiezan con temas básicos de protección civil, es decir, la gestión de riesgos inmediatos: incendios, cortocircuitos, incluso afectaciones por eventos naturales (inundaciones, ventarrones, etc.). Conforme la empresa madura y se da cuenta de la necesidad de protegerse, es posible desarrollar un sistema de gestión de la continuidad del negocio e ir más allá, hasta hacerla resiliente.

La resiliencia organizacional es la habilidad para anticiparse, prepararse, responder y adaptarse a cambios e interrupciones repentinos que pueden poner en riesgo la sobrevivencia de una organización, desde aspectos climáticos y desastres naturales hasta ciberataques. La empresa prospecta la operación de la organización, su contexto para poder adaptarse, evolucionar y generar nuevos productos y servicios; es decir, continuar en el mercado a pesar de los imprevisibles.

 

Los sectores que automatizan más procesos suelen tener sistemas de gestión de la continuidad del negocio. Empiezan con temas de riesgo básicos (incendios, cortocircuitos, etc.). Conforme la empresa madura, avanza hasta hacerse resiliente.

 

La continuidad del negocio es en principio reactiva

Hay empresas que viven día a día y se preocupan únicamente por sacar la operación, los costos; son empresas reactivas, que no formalizan sus procesos, a diferencia de las resilientes que analizan los diversos escenarios futuros. En una irrupción, por ejemplo, a las empresas que no tienen claros sus procesos les puede costar la vida o generarles cuantiosas pérdidas. Contar con la estrategia y plan para mantenerse es importante para el desarrollo sano y constante de la organización. El costo–beneficio, incluso en las más pequeñas empresas, es mayor.

Las organizaciones deben tener claro que hoy día se enfrentan a mayores riesgos, la frase ‘a mí no me va a pasar’, carece de valor. Al tomar conciencia sobre esta realidad podemos tomar acciones efectivas que evitarán eventualidades nocivas para el negocio.

Las empresas pueden identificar dos tipos de riesgos

De operación: cuando se identifica algún problema en algún proceso específico, por ejemplo de manufactura. Estos riesgos son controlados antes de que el producto o servicio se entregue al consumidor; por lo regular no trascienden más allá de la empresa y además son contrarrestados también por otros estándares como 9001, 14001 o 27001.

En la continuidad del negocio: provocan pérdidas económicas por afectación directa (por ejemplo, desastres naturales) o daño en la imagen a través (en redes sociales, medios de comunicación, etc.). Su prevención implica:

Análisis de impacto de negocio. ¿Cuáles son los procesos o las actividades críticas para sobrevivir en caso de una irrupción? ¿Cómo mantener la operación de estos procesos críticos a través de alternativas, para que sigan aportando beneficios y los clientes no se vayan? ¿Los sistemas de continuidad de negocio van más allá de solo satisfacer al cliente?

Estrategias. Plantear el objetivo y los planes de cómo se va a lograr la entrega alternativa. Es la construcción de escenarios.

Desarrollo. Muchas organizaciones tienen sitios alternos, estrategias distintas de cómo mantener el servicio y el tiempo de recuperación.

Probar la estrategia. Revisar el grado dinámico de la cadena riesgo–prueba–ejercicio.

Ubicar y definir de manera clara al responsable en las empresas que tienen una madurez en la gestión de procesos, es vital. Por lo general es el oficial de continuidad o el área de continuidad de negocio. Hay otros que la llevan a cabo, pueden ser lo responsables de las áreas de tecnología, calidad, riesgo operacional.

No está prescrito quién es la persona o el área específica, sin embargo, el designado debe conocer los procesos de negocio; compartir la misión, visión y valores; tener la capacidad de anticiparse a escenarios; analizar situaciones de cambio. Entre las características de su función se recomienda tener contacto con la alta dirección, llevarse bien con la mayoría de los coordinadores y jefes de área, ser líder (lograr ser escuchado por el resto), habilidad de anticiparse a escenarios y capacidad de análisis.

 

Un estándar que puede evitar dolores de cabeza

La implementación de un sistema de continuidad que se enmarca en la norma ISO 22301 (ver en http://www.bsigroup.com/es-ES/ISO-22301-continuidad-de-negocio/), que especifica los requisitos para proteger y reducir los impactos y garantizar que se efectúe una recuperación de incidentes y se gestionen de manera rápida y oportuna las amenazas.

Una organización mejor preparada para responder a incidentes adopta un método proactivo para minimizar el impacto de los incidentes; mantiene al día y operando las funciones estratégicas del negocio durante los momentos de crisis; minimiza los tiempos muertos durante los incidentes y mejora el tiempo de recuperación; brinda confianza a las partes interesadas —accionistas, clientes, proveedores y gobierno—. Así se logra una reducción real de costos y se eleva la competitividad.

Al igual que ocurre con las personas, es mejor prevenir que lamentar, y sin duda un sistema de continuidad del negocios es la mejor inversión que puede hacer una organización ante eventos potenciales a los que se puede enfrentar.

 

Perfil:

Mario Ureña es instructor de BSI para estándares como ISO 31000 de gestión de riesgos, ISO 22301 de continuidad del negocio), ISO 27001 de seguridad de la información), ISO 20000 de gestión de servicios, y BS 10012 de protección de datos personales, entre otros.

 

Acerca de BSI

BSI (British Standards Institution: http://www.bsigroup.com/es-MX/) es la compañía de estándares de negocio que equipa a los negocios con las soluciones necesarias para convertir los estándares de mejores prácticas en hábitos de excelencia.

Fundada en 1901, BSI fue el primer Organismo Nacional de Estandarización a nivel mundial y miembro fundador de la Organización Internacional de Estandarización (ISO). Un siglo después continúa facilitando la mejora a los negocios alrededor del mundo, ayudando a sus clientes a conducir el desempeño, gestionar los riesgos y crecer de forma sustentable por medio de la adopción de sistemas de gestión internacionales, muchos de los cuales se han originado en BSI.

Reputada por sus marcas de excelencia incluyendo la mundialmente reconocida BSI Kitemark, la influencia de BSI se expande a múltiples sectores incluyendo aeroespacial, construcción, energía, finanzas, cuidado de la salud, TI y comercio. Con más de 72,000 clientes en 150 países, BSI es una organización cuyos estándares inspiran excelencia alrededor del mundo.

agosto 29, 2018 0 comment
0 Facebook Twitter Google + Pinterest
Resiliencia, antídoto de adaptación, permanencia y aprovechamiento de oportunidades

Las organizaciones resilientes son las que mejor responden ante situaciones de inestabilidad e incertidumbre. Resiliencia organizacional es el nombre que recibe la manera de operar, gestionar riesgos y aprovechar las oportunidades que se presentan en las organizaciones de cualquier tamaño, con el fin de pasar la prueba del tiempo y prosperar. Por lo tanto, es un factor estratégico que permite enfrentar las situaciones complejas que de otra manera podrían afectar su sobrevivencia.

“Problemáticas tales como brechas de seguridad o disrupción en los negocios, entre otras, pueden dañar la reputación de la empresa u organización de la noche a la mañana, a pesar de haber sido forjada durante décadas”, advierte Eduardo Muñoz, director de BSI Group México y LATAM.

En un sistema global en el que no sólo están entrelazados los factores económicos, sino también los políticos o sociales, se pone a prueba la longevidad de las organizaciones. Por ejemplo, menos de una quinta parte de los miembros originales que aparecen en el índice británico FTSE100 permanecen en él, de acuerdo a la compañía British Standard Institution (BSI), creadora de estándares para el Reino Unido desde principios del siglo XX.

A este ritmo, el 75% del índice estadounidense S&P 500 habrá sido reemplazado para el 2027. Hoy, el tiempo de permanencia de una empresa en el S&P 500 es de quince años, contra 25 años de permanencia en los años 70’s y 80’s (los índices bursátiles de Estados Unidos Standard & Poor’s 500 —o S&P 500— y de Londres FTSE 100, agrupa a las 500 y 100 empresas, respectivamente, más grandes de cada país).

Renovación y gestión del conocimiento

Ante los embates “el ensayo y error no deben ser utilizados para probar un nuevo modelo de negocio o impulsar un producto o servicio; ello puede provocar consecuencias desastrosas para una organización no sólo en lo económico, también en uno de los temas que tienen a los ejecutivos despiertos por las noches: proteger su marca e imagen”, señala Muñoz, el responsable de las operaciones de la certificadora británica en nuestro país.

Sin embargo, la pérdida de posiciones en el mercado no es siempre permanente: “En este mundo el éxito lo definen aquellos que aprenden de las experiencias, aceptan y adoptan el cambio para regresar más fuertes y con mayor conocimiento. Se trata de adquirir hábitos de excelencia y mejora continua para convertirse en una organización adaptable, ágil al detectar y reaccionar a los imprevistos de manera inteligente”.

Para Eduardo Muñoz una constante renovación y gestión del conocimiento adquirido en conjunto con una estructura robusta que componen a cualquier negocio, le permitiría perdurar y seguir prosperando.

Lo que se requiere para sobrevivir y permanecer

Maricarmen García, especialista e instructora de BSI, subraya que la resiliencia es una guía que permite a las organizaciones controlar la incertidumbre con la implementación de estrategias, para que no se traduzca en un problema sino en oportunidad de crecimiento del negocio: “En caso de un incidente las organizaciones ya son responsables del contexto donde están insertas. Esta transformación para la seguridad de las sociedades es parte de los grandes cambios organizacionales”.

Productos y servicios innovadores actualizados de manera constante; procesos altamente confiables que garanticen la satisfacción del cliente; mejora del comportamiento de los integrantes de la organización… Las empresas destinadas a perdurar en el tiempo demuestran un gran entendimiento de cómo alinear las expectativas y comportamientos tanto de sus empleados como los de sus clientes.

Mari Carmen García de Ureña. (Foto de Carlos Porraz Sánchez)

Tres subtipos generales para comprender la resiliencia organizacional son:

—La resiliencia operacional. Implica tener un gran entendimiento de cómo opera la organización, su medio ambiente y capacidad holística de aprendizaje. La organización debe ser capaz de alimentarse de información relevante, generar análisis de la misma y aprender de ella.

—La resiliencia de la información. Además de considerar niveles de disponibilidad, protección, planes de continuidad y de recuperación de desastres, se implica la necesidad de generar conocimiento para la creación de una inteligencia organizacional.

—La resiliencia de la cadena de suministro. Ésta no debe ser solo robusta y segura, requiere ser conocida a detalle ya que aquí existe un alto riesgo de la operación y, por lo tanto, la reputación de la empresa se puede ver comprometida.

Según estimaciones del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI; http://www.inegi.org.mx/inegi/contenidos/Investigacion/Experimentales/esperanza/default.aspx) los negocios “supervivientes” —entendidos éstos como el número de negocios que permanecen en la actividad económica desde que nacen, en sectores como el manufacturero, comercio, servicios privados no financieros, entre otros— es de entre 10 y 25 años.

“Anticiparse a los hechos para garantizar que se sigue adelante y se perdura. Se reconoce lo que pasa o puede pasar y buscar garantías, al final es parte de la resiliencia; la intención es crecer y prosperar en un marco de respeto a las personas y el medio ambiente, todo ello circunscrito en una serie de estándares internacionales que permiten el desarrollo y la adopción de estrategias resilientes”, explica Maricarmen García.

Sin embargo, la respuesta puede variar tanto como el número de organizaciones que existen y que surgen cada día en México: “Lo que es un hecho es que la competencia y nuestros clientes no esperan”, concluye Eduardo Muñoz.

 

Acerca de BSI

BSI (British Standards Institution) es la compañía de estándares de negocio que equipa a los negocios con las soluciones necesarias para convertir los estándares de mejores prácticas en hábitos de excelencia. Fundada en 1901, BSI fue el primer Organismo Nacional de Estandarización a nivel mundial y miembro fundador de la Organización Internacional de Estandarización (ISO). Un siglo después continúa facilitando la mejora a los negocios alrededor del mundo ayudando a sus clientes a conducir el desempeño, gestionar los riesgos y crecer de forma sustentable por medio de la adopción de sistemas de gestión internacionales, muchos de los cuales se han originado en BSI. Reconocido por sus marcas de excelencia incluyendo la mundialmente reconocida BSI Kitemark, la influencia de BSI se expande a múltiples sectores incluyendo aeroespacial, construcción, energía, finanzas, cuidado de la salud, TI y comercio. Con más de 72,000 clientes en 150 países, BSI es una organización cuyos estándares inspiran excelencia alrededor del mundo.

agosto 29, 2018 0 comment
0 Facebook Twitter Google + Pinterest